La madera es un producto natural, extremadamente resistente y respetuoso con el medio ambiente. Optar por utilizar madera maciza suele ser una decisión muy meditada. Ningún otro material es tan cálido, ofrece tanta variedad ni crea un ambiente tan agradable. La madera es cálida y atrayente. Es un material vivo, que trabaja (es decir, se retrae o se dilata) como consecuencia de los cambios en la humedad relativa del aire. Con un producto natural como este hay que tener siempre en cuenta las tolerancias dimensionales correspondientes.